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jueves, 14 de abril de 2011

A VOS

A vos

que adivinaste el salto
y te pusiste a custodiar
cornisas.

A vos

que me inventaste un sol
diminuto
y me lo colgaste en medio
del pecho.

A vos

que esperás paciente
en la otra orilla
mientras yo miro
correr el río
y no me atrevo.


Mercedes Careggio

martes, 12 de abril de 2011

ESA MUJER

Me duele esa mujer
que ahonda mis pupilas.
Esa,
de pezones calientes
y corazón ingenuo.
Que se viste liviano.
Que me ignora.
Y se asoma
a las puertas del sol,
elemental
y etérea.

Me duele esa mujer.
Me confunde.
Me molesta.

¡Yo soy ésta!

La que proclama
la ley de la conciencia
El desapego y la osadía
que da la independencia.

¡Yo soy esta!

Sobreviviente
de todas las batallas.
Único árbol de pie
después de la tormenta.

Por eso me duele
esa mujer que sueña,
que se tiende y sueña.
Que se rinde en el beso
y el sexo la disgrega.

Me duele esa mujer.
Me confunde.
Me molesta.

Porque al final no se
si soy esa
o soy ésta.

Mercedes Careggio

martes, 5 de abril de 2011

CELEBRACIÓN

…porque la vida es camino
sigo andando
aunque sea de rodillas
sobre el barro…

Subo las laderas
de la vida.
Entre piedra y espina.
Amansando los leones
viscerales.
Resistiendo.
Templando la historia.
Educando las miradas
del alma.

Mientras restaña
una herida
y la otra sangra,
celebro las arrugas
que me surcan,
celebro las aristas
de la aurora,
celebro el misterio
y la utopía,
celebro el dolor
que me modela.
Celebro la poesía.

Mercedes Careggio
(Marcos Juárez)

viernes, 24 de septiembre de 2010

ETERNIDADES

Poesía dedicada a la ciudad de Leones


Por aquí pasó un arado
y en el surco del recuerdo
dejó el olor de los bueyes,
el sudor de muchas manos
y el canto de los cencerros.
Hoy el tiempo ha transcurrido,
inmensos montruos avanzan
por los antiguos senderos,
y en las volutas oscuras
que sus pulmones de hierro
expiran en pos del cielo
flota la misma esperanza
de los campesinos viejos.
Es también el mismo cielo,
la misma luz, el mismo aire,
y esta tierra que se abre
con ilusión de trigales
donde descansa mi abuelo,
donde envejecen mis padres,
es la misma en que yo aprendo
a creer en Dios y a ser madre.


Mercedes Careggio