
Hoy sentí la necesidad de escribirle a los jóvenes, si bien siempre
están en mi, quizás el comentario de uno de ellos días atrás (bastante
desesperanzado) me instó a una reflexión.
Recuerdo, hace unos años
una charla familiar, donde mis hijos también planteaban su inseguridad y
la poca certeza de cambios, decirles en un momento:” - ustedes, su
generación y las próximas, tendrán el gran desafío de los cambios
profundos.” Me contestaron: “–nos cargan sobre las espaldas una gran
responsabilidad-.” A lo cual respondí:” -es verdad, hemos hecho muchas
cosas mal por diversos motivos: nacimos y nos criamos entre golpes de
estado y no conocimos la democracia hasta adultos, nos formamos en una
sociedad prejuiciosa, falta de libertad para vivir, sentir y pensar;
con enseñanzas arraigadas en nuestros ancestros, donde dar rienda suelta
a los sentimientos o tener cierta bohemia se miraba de reojo, con
desconfianza.
A ustedes les dimos las alas que creímos necesitaban
(tal vez en algunos casos, se nos fue la mano) para no repetir la
historia.”
Hoy les vuelvo a decir, trabajen y trabajemos para
producir esos cambios que necesitan nuestras sociedades (empezando por
las nuestras, pequeñas), no se aten a falsas ideología, no crean
ciegamente lo que líderes sin escrúpulos pregonan, no endiosen a NADIE,
ningún mortal es dueño de la verdad, el mesianismo nunca sembró paz, no
permitan que les vendan el éxito de la mano de vicios y
superficialidades, la vida fácil sin dedicación y trabajo. No pongan en
peligro sus integridades físicas y psíquicas.
Ahonden en
pensamientos que los alimente, lean a los grandes humanistas, naveguen
en las palabra de un ENORME ejemplo que nos dejó hace unas horas,
Mandela; ser extraordinario, único con toda la autoridad para enseñar
sobre la libertad, la igualdad, la democracia, los derechos humanos, el
perdón, la ausencia de egoísmos, el sacrificio, el amor a la vida.
Estudien, trabajen, déjense conmover, no ahorren sentimientos, pónganse
en el lugar del otro, única manera de entender y entenderse. Defiendan
el medio ambiente y los animales. No alimenten rencores ni
resentimientos.
No promuevan las divisiones por razones política,
religiosas, por clubes de diferentes colores, por ideologías; la raza
humana es una sola y nada nos es indiferente de ella; todo debe tenerse
en cuenta para el crecimiento con sus disparidades e imperfecciones.
Luchen por la PAZ y la CONVIVENCIA entre las personas y los pueblos.
Perdón por lo que les dejamos, por los errores, si no supimos hacernos
entender en nuestros conceptos o no los impartimos correctamente.
Tengan por seguro que más allá de las falencias, todo lo hecho ha sido con AMOR.
No se permitan NO SER FELICES!!!
Los quiero....
Myrian