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martes, 7 de septiembre de 2010

LA STRADA - Federico Fellini

LA STRADA (1954)
Dirección: Federico Fellini.
Intérpretes: Giulietta Masina, Anthony Quinn, Richard Basehart, Aldo Silvani.

Gelsomina (Giulietta Masina), después de ser vendida por su madre, se convierte en compañera del bruto y fornido Zampanó (Anthony Quinn), un hombre que se gana la vida realizando espectáculos circenses callejeros.
Proveniente de las enseñanzas del neorrealismo, en esta primera etapa de retrato social, Fellini, siempre trata de huir del dramatismo exacerbado de sus predecesores, para centrarse en historias simplemente humanas, dentro de una estética que sí puede emparentar con sus maestros, más radicales.
En “La Strada”, elige a dos personajes marginales, Zampanó (Anthony Quinn) y Gelsomina (Giulietta Masina), que el azar unirá sus destinos, para definitivamente separar sus caminos imposibles.
Zampanó es un mísero “artista” circense que se gana la vida en la carretera, haciendo su patético número en las calles de la hambrienta Italia de posguerra, al morir su compañera adopta como ayudante a Gelsomina, una muchacha que hoy denominaríamos “discapacitado psíquico límite”, que, como es habitual, rebosa inocencia y bondad. Enfrente un Zampanó, sin muchas más luces, pero brutal y primitivo.
El film, con este escenario, se convierte verdaderamente en una historia de amor imposible, más que en la denuncia social, que como fondo, se desenvuelven los personajes, (en uno de los mejores trabajos en la carrera de ambos protagonistas).
El amor dulce y abnegado de la enternecedora muchacha, choca una y otra vez con el amor orgulloso y egoísta de Zampanó, ciego y temeroso de sus propios sentimientos, aunque acabará finalmente tomando conciencia de su ya inevitable y amarga soledad.
Una lección espléndida sobre la incomunicación, el egoísmo, y finalmente el desamparo, frente a la bondad, la inocencia y el infinito corazón que posee la ¿disminuida? Gelsomina.

Angel Lapresta
www.alohacriticon.com

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