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sábado, 21 de mayo de 2011

JORGE WARDE

Jorge Warde nació en Córdoba, Argentina el 7 de septiembre de 1946. Desde temprana edad mostró su inclinación por el dibujo a pluma. A los 10 años, recibe un ejemplar de El Quijote de la Mancha, ilustrado por Gustavo Doré; queda impactado por las ilustraciones y con ayuda de una lupa estudia cómo estaban trabajados los diferentes tramados de grises, y trata de imitarlos. En su adolescencia trabaja con pluma y tinta china. La temática: gigantescas máquinas imaginarias, todas unidas entre si. Estas obras, cuyo tamaño era de 50x70 cm, llevaban hasta 4 meses de elaboración. Por qué esta temática?. Quizas porque desde pequeño su padre lo llevaba a visitar la fábrica textil de su propiedad; allí había máquinas inmensas que transformaban los hilos en grandes rollos de tela. Estas imágenes quedaron indeleblemente grabadas en la mente de Warde.
En el año 1972, llegó a Córdoba desde Santiago del Estero el Dr. Jorge Washington Abalos, escritor y zoólogo. Había fundado el instituto de Animales Venenosos en aquella ciudad, pero como habia ganado un concurso en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), se hace cargo de la Cátedra de Zoología y es entonces cuando invita a Jorge Warde a participar como dibujante científico en esa cátedra. Posteriormente, el Dr. Abalos funda el Centro de Zoología Aplicada (con su conocido Serpentario) dependiente de la Facultad de Ciencias Exáctas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba. En este centro Warde ilustra a pluma trabajos científicos de los investigadores del CONICET que allí desempeñan sus tareas. En forma paralela, el artista ingresa a estudiar en la Escuela de Artes, Facultad de Filosofía y Humanidades (UNC), en donde pefecciona la técnica de la pluma con el profesor Raúl Pecker. En esta escuela universitaria se gradúa de "Licenciado en Grabado" en 1974. Por sus altas calificaciones le entregan el premio "Universidad Nacional de Córdoba". Continúa sus estudios y en el año 1976 se recibe de "Profesor Superior de Educación en Artes Plásticas"
Fue escalando posiciones en su carrera docente y actualmente es Profesor Adjunto por concurso (con cargo de Titular) en las Cátedras de Técnicas y Materiales de Grabado; también es docente de la Cátedra Dibujo II

La producción artística de Warde


De sus trabajos de ilustración en el Centro de Zoología Aplicada, surge en Warde la nueva temática de sus trabajos artísticos: las aves y su entorno en la naturaleza. Le interesan las texturas de la maderas, la vegetación circundante y los paisajes que conforman el hábitat de las aves que pinta.
En un artículo publicado en el prestigioso diario La Voz del Interior por la especialista Mercedes Morra de Bianchi encontramos una muy aproximada referencia a la obra de Warde: "El hiperrealismo dominante en algunos sectores plásticos de la década del `70, ha proporcionado a Jorge Warde una plataforma de validez universal para asumir su propia capacidad de realismo, largamente cultivada en su trabajo de dibujante científico, el cual le exigió disciplina estricta, visión minuciosa (a veces con uso de lente microscópico) y la aplicación de un elemento de abstracción muchas veces inadvertido en esta rama de la interpretación de la realidad que implica el dibujo científico: el traslado permanente del foco de visión neto en cada centímetro cuadrado del plano, cuando sabemos cabalmente que la experiencia real de la visión nos proporciona pequeños sectores de nitidez y amplios campos gradualmente borrosos fuera de dicho foco. El dibujo de Jorge Warde es decididamente antiimpresionista y en este aspecto se apoya en una de las premisas del último hiperrealismo, la opción del "sharp focus", en toda la superficie del plano. El tercer impacto que se percibe, y aqui debemos pasar del análisis a la síntesis, es la conjunción de los elementos señalados con el vuelo lírico del creador que integra su artesanía y capacidad de observador tecnicamente avezado, a un juego fantasioso y subjetivo que nos recuerda en algunas de las imágenes a los antiguos ilustradores de cuentos (influencia de Gustavo Dore)".

Novedoso uso de los Estilógrafos


Warde reemplaza la plumilla y la tinta china por estilógrafos marca Rotring, acelerando la realización de sus trabajos y logrando con estilógrafos los mismos efectos que con la antigua pluma. Los grises que alcanzaba Warde con estos estilógrafos eran realmente difíciles de conseguir. Esto llamó la atención de la empresa Rotring-Pelikan, que verificó a través de sus especialistas que Warde trabajaba únicamente con la punta 0,1 la más fina de esa marca. Esta punta tiene un trazo uniforme que se usa normalmente para dibujos o planos, pero Warde lograba trazos tres veces más finos. ¿Cómo lo hacía? Sostenia el estilógrafo en la parte superior, acercaba la punta a la hoja y dejaba un rastro sutil de la linea en el lugar justo, batiendo el estilógrafo (tomado en la parte superior). Era tal la concentración necesaria para el trabajo, que el cabo del estilógrafo, de plástico, se curvaba en el lugar desde donde lo asía Warde, debido al calor de la mano. Este detalle, aunque parece trivial, fue constatado en fábrica analizando varios estilógrafos.
En esa época, la ya mencionada empresa organiza en Buenos Aires una muestra de sus dibujos a pluma. En esa oportunidad, la crítica de arte Rosa Faccaro, del diario Clarín comenta respecto de la exposición: "En el escenario blanco del papel, la tinta fluyendo de la mano del dibujante, interroga al vacío, dialoga con él, lo ensombrece o ilumina, abre y cierra las tramas que respiran sobre el soporte. Aparece el juego visual de ubicaciones próximas o lejanas; Jorge Warde se detiene en esta aproximación alucinada de una superficie-maderas de vetas impredecibles que descubre en viejos armazones de muebles; allí rescata el ámbito del nido, espacio escondido y acogedor, vivificando con la clara rotundez de la forma pájaro, las hornacinas cálidas donde asienta su recinto. Su imagen tiene el blaco que enciende y el negro que destaca, dibuja como grabador".

Primeras experiencias en color

Warde decide colorear sus trabajos por su insaciable búsqueda estética. En sus momentos libres, el artista tenía el hobby de la fotografía. Recordemos que en la época de la que hablamos (fines del ´60 principios del ´70) las fotografías se obtenían solamente en blanco y negro. La empresa Kodak lanza al mercado un producto especial para colorear fotografías. Se trataba de un cuadernillo con hojas impregnadas de color; con pincel y agua se extraía la pintura que se diluía en un mezclador hasta obtener el tono deseado y luego se coloreaban las fotos. Warde experimentó con este producto sobre sus obras y los resultados fueron muy satisfactorios ya que los colores eran intensos y transparentes, permitiendo ver el dibujo de base. Con el tiempo, este material desaparece del mercado y él lo sustituye por tinta de color Rotring. La gama de colores abarcaba los colores terrosos, amarillos, marrones, rojos y verdes que mezclaba entre sí, dentro de los tanques de los estilógrafos.
Los trabajos mejoraron visualmente. Warde combinó los colores con el del papel usado de soporte (papeles de color marca Ingres).

Pinturas con Acrílico (pincel seco)

El dibujante-pintor conoce en una muestra al pintor animalista Axel Amuchástegui (también Cordobés) y él le muestra sus dibujos coloreados a pluma. Amuchástegui queda impactado por el trabajo de Warde (una obra de 50 x 70 cm, lleva cuatro meses de elaboración con la punta Rotring 0.1). Nuestro artista se interesa por la técnica del pincel seco que trabajaba Amuchástegui en sus obras. El maestro le explica cómo se trabaja: "Se utilizan pinceles de pelo de marta N° 0.00.1, ingleses marca Windsor y Newton o Rembrandt, de origen holandés. Los acrílicos utilizados son del tipo Liquitex". ¿Cómo se usa el pincel seco? Se lo carga con acrílico y se saca el excedente sobre un papel; se realizan pruebas hasta obtener una línea del grosor de un cabello; recién en ese momento se comienza a trabajar sobre la tela (previamente preparada). Las plumas de las aves son pintadas una por una. Como se aprecia, una obra exige no solamente creatividad, sino una elaboración muy minuciosa. La temática que aborda Warde en este momento es la de las aves argentinas y su entorno natural, utilizando como soportes papel y tela.

Experiencias utilizando nuevos soportes

Utilizando esta técnica, ha realizado una valiosa colección de pinturas de aves argentinas so bre cascarones de huevos de ñandú (Rhea americana), que van firmados y numerados. Tiene el registro de propiedad intelecual de acuerdo a la Ley N° 11729. Esta serie, la primera de este tipo que se realiza en Argentina, consta de veinticinco huevos.
Para la realización de sus obras se toma como modelos, aves embalsamadas, fotografías propias y reproducciones de libros. Para lograr la fidelidad que caracteriza a sus pinturas, Warde cuenta con el asesoramiento del Dr. Manuel Nores, destacado investigador del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba.

http://www.pinturasdeaves.com.ar/

3 comentarios:

Karras dijo...

Madre mia desconocia a este artísta lo reconozco, pero me he quedado con la boca abierta. Que cantidad y variedad de detalles, parecen fotos. Gracas por compartirlo, Voy a indagar más sobre Él

Monica dijo...

Jorge warde es un artista que yo valoro y respeto mucho. es muy detallista, y su inclinacion al dibujo fue su mejor decision.. ahora estoy en uno de losmejores hoteles en Praga por trabajo y haciendo algunos cursos de pintura.. el es mi modelo a seguir.

Es bueno comunicarnos dijo...

Es un orgullo que sea argentino y sobre todo cordobés, su talento es increíble.
Gracias por pasar y dejar comentario. Espero que sigas visitandome.
Saludos.